Sabes qué falta. No tienes sistema para resolverlo.
El problema ya no es diagnóstico. Sabes que necesitas un CRM que funcione, un proceso claro y visibilidad de lo que está pasando. Pero hoy cada persona trabaja con su propio método.
-
El equipo comercial no comparte etapas, criterios de avance ni próximos pasos con una lógica común. Cada quien tiene su sistema: planilla, correo, cabeza.
-
No hay responsables claros ni siguiente paso definido. Nadie sabe qué lleva tiempo estancado ni qué necesita atención hoy.
-
Puede que tengas un CRM instalado, pero si nadie lo actualiza, es un depósito de datos viejos. Peor que no tenerlo.
-
Agregar más demanda en este punto solo acelera el caos. Hay que poder gestionar lo que ya entra antes de generar más.